El
hotel de l'Abbaye es realmente un hotel único: una vez pasado
el primer porche, monumental, y atravesado el primer patio, elegante
y acogedor, se llega a sus salones intimistas, su bar confortable
y acogedor, el saloncito TV y el invernadero tan agradable para
tomar el desayuno...
El mostrador
de recepción se encuentra en una zona abovedada restaurada que
data de la época en que la abadía de la calle Cassette tenía dependencias
en toda la manzana.
Y en verano,
disfrute el patio interior, tranquilo y lleno de flores...